Iglesia
El Escudo de Aarón: Por Qué una Iglesia que Destruye a sus Varones Está Condenada a la Ruina
Proposición Central: El fracaso espiritual de una congregación rara vez comienza con una herejía masiva; casi siempre comienza cuando la iglesia decide sustituir la intercesión, el amor y el discipulado por la crítica destructiva hacia sus varones, condenando a quienes sirven a luchar sin apoyo, lo cual asegura inevitablemente la deficiencia, la carnalidad y la ruina de toda la asamblea.